Educación emocional para niños: dentro y fuera del aula

La educación emocional tiene como objetivo enseñar a los niños a reconocer y comprender sus emociones, sentir empatía, tomar decisiones y construir y mantener relaciones. Es por ello, que a nivel internacional, muchos colegios  han incorporado estas enseñanzas como una materia más dentro de sus currículos. Sin embargo, en Argentina sigue siendo un asignatura pendiente.

La Universidad de Columbia Británica asegura que los centros educativos que incluyen en sus programas asignaturas relacionadas con el aprendizaje social y emocional, no solo mejora la salud mental de sus estudiantes, sino que también fortalece sus habilidades sociales y los resultados académicos.

¿Por qué es positivo enseñar a los niños educación emocional?

Durante los primeros años de vida, los niños poseen una importante plasticidad cerebral, por lo que en esta etapa, las experiencias y aprendizajes son especialmente importantes para el enriquecimiento y adecuado desarrollo de la cognición y la afectividad.

Es esperable que desde los primeros años de vidas, podamos adquirir la habilidad para manejar emociones de forma apropiada. Por lo que proporcionar a los niños un espacio en que se le enseñe a través del juego a identificar, expresar y manejar adecuadamente sus emociones, permite que este vaya incorporando recursos que poco a poco puede generalizar a las situaciones de su vida cotidiana.

Los que integramos Fundación REDES tenemos la convicción de que los niños emocionalmente constituidos, poseen confianza en sus capacidades; crea y mantienen relaciones satisfactorias comunicando lo que necesita, piensa y siente, así como teniendo en cuenta los sentimientos de los otros. Son niños que están motivados a explorar, afrontar desafíos y aprender, poseen una autoestima alta y tienen recursos para la solución de conflictos.

Algunas claves para desarrollar la inteligencia emocional en niños son:

  • Motivarlos a resuelver sus problemas, prestándole ayuda si lo necesita.
  • Reconocer y valorar sus esfuerzos.
  • Tomar los errores como parte esencial del aprendizaje y mostrarle confianza en sus capacidades para que vuelva a intentarlo.
  • Ayudarlos a conocerse, descubrir cuáles son sus gustos, deseos, necesidades, opiniones, limitaciones, etc.
  • Enseñarles la importancia de respetar los gustos y las opiniones de los demás.
  • Ayudarles a poner en palabras sus emociones y animarlos a expresar cómo se siente en diferentes situaciones.

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